El desafío es prosperar de manera equilibrada y solidaria

Las cooperativas nacieron inspiradas en un modelo más humano de economía, en el que fueran más importantes las personas que el beneficio para el capital. Hace pocas semanas la Economista Kate Raworth, de la Universidad de Oxford, participó de la conferencia anual de la alianza por una banca con valores y abogó por un modelo “menos extractivo y más regenerativo de la economía”.


En el siglo 20 todo lo medíamos por el producto bruto interno de los países. Las empresas que tienen un sentido de responsabilidad verdadera en el mercado deben cuestionarse qué tienen para contribuir en sus comunidades, y no quedarse en cuánto valor financiero podemos extraer de una comunidad.”


“Hay empresas que hoy ven los problemas de contaminación del ambiente y los problemas sociales y piensan ‘que triste, pero los negocios son los negocios’. Y por suerte hay otras empresas que ven esa realidad con un sentido de responsabilidad y dicen cómo podemos contribuir nosotros a mejorar la situación?”.


La economista, celebrada por su modelo “Donut” para explicar la economía del siglo 21 y candidata al Premio Nobel, dijo que para medir la responsabilidad de una empresa se debe considerar: su propósito, cómo genera redes y vínculos con la comunidad, su gobernanza y transparencia, su tipo de propiedad, y cómo estimula los beneficios al capital: como un retorno alto de corto plazo, o un retorno con un sentido más holístico, más respetuoso del ambiente y el entorno social, y de largo plazo.